domingo, 23 de julio de 2023

El formato anamórfico según Joaquín Luis Romero Marchent

La entrada de Alberto Grimaldi y sus Produzioni Europee Associate (PEA) en la filmografía de Joaquín Luis Romero Marchent supone un revulsivo formal derivado de la incorporación del formato anamórfico y el color. A lo largo de la década de los sesenta, el realizador consolida un estilo ligado a los despliegues de persecuciones a caballo, cargas de la caballería y caravanas en exteriores, en tanto que en interiores opta por composiciones en profundidad. Un hombre herido o muerto con la presencia ocasional de una mujer se convierte casi en una firma de la casa. Con menor frecuencia, privilegia la presencia de puertas o ventanas para realizar reencuadres. En cambio, es harto común el plano general picado que muestra la fragilidad del ser humano frente a la grandeza de un paisaje generalmente hostil.


Cabalgando hacia la muerte / L'ombra di Zorro / L'ombre de Zorro (1962),
en SuperScope

 

El sabor de la venganza / I tre spietati (1963),
en Cinescope


Antes llega la muerte / I sette del Texas
(1964),
en Totalscope

 

Aventuras del Oeste / Sette ore di fuoco / Die letzte Kugel traf den Besten (1965),
en Totalscope

La muerte cumple condena / 100.000 dollari per Lassiter (1966),
en Totalscope

El SuperScope, el Cinescope y, sobre todo, el Totalscope son los objetivos anamórficos utilizados por Joaquín Luis Romero Marchent. Resulta sorprendente no encontrar en toda su filmografía ninguna película en Techniscope, un procedimiento omnipresente en las coproducciones hispano-italianas desde 1961.

En otro lugar hemos mencionado las llamativas diferencias según cada país participante en la coproducción. Se lleva la palma Antes llega la muerte / I sette del Texas, que en los carteles italianos figura como Totalscope, en los españoles como CinemaScope y en los créditos de la copia española como Cinescope, con una cartela idéntica a la de El sabor de la venganza / I tre spietati, aunque con distinto fondo.

Algo parecido ocurre con Aventuras del Oeste / Sette ore di fuoco / Die letzte Kugel traf den Besten, cuya cartelería muestra idéntica dispersión: Totalscope en Italia, Techniscope en Alemania y el emblemático CinemaScope de 20th Century Fox en España, con su logotipo y todo.

En cuanto a La muerte cumple condena / 100.000 dollari per Lassiter, nadie se apea del burro: la promoción italiana habla de nuevo de Totalscope mientras la española menciona una vez más el CinemaScope.

sábado, 25 de diciembre de 2021

Lazaga en pantalla ancha (6)

Ejemplos tomados de las comedias desarrollistas rodadas por Pedro Lazaga para Ágata Films en Filmascope: Las muchachas de azul (1956), Ana dice sí (1958) y Luna de verano (1959). Estrategias: composiciones en diagonal, reencuadres, segmentación de la pantalla, profundidad de campo, énfasis en la horizontalidad, simetrías...



miércoles, 27 de octubre de 2021

El Hypergonar

Cualquiera que se interese por los formatos cinematográficos de pantalla ancha ha leído sobre el Hypergonar de Henri Chrétien puesto que sus objetivos anamórficos fueron la base para el CinemaScope de 20th Century Fox. El muy interesado habrá visto además algunos diagramas de cómo funcionaban las lentes. Lo que uno no había visto hasta hoy eran imágenes en movimiento rodadas con ellas. La gentileza y el afán divulgativo de la Cinémathèque Française en línea nos permite ahora acceder a L'Hypergonar (Henri Chrétien, 1938-1949).

El primer bloque consta de una serie de tomas rodadas en París en las que se puede comprobar la diferencia de proporción entre una lente esférica de 50mm y las anamórficas de Chrétien, para mostrar luego varias vistas panorámicas de monumentos y paisajes urbanos que a uno le recuerdan irremediablemente a las obtenidas en los versallescos jardines de Aranjuez por Francisco Centol para el cortometraje en Hispanoscope Reales sitios (1956).

La segunda parte de L'Hypergonar resulta mucho más interesante. Es un reportaje sobre la botadura de un barco de gran tonelaje, lo que sin duda ofrece motivos más que sobrados para el lucimiento en pantalla ancha. Pero, en lugar de situar la cámara en la tribuna y brindarnos el enésimo documental sobre los actos oficiales, los discursos sobre la industria y demás zarandajas, se dedica a retratar a los trabajadores realizando todas las tareas previas a la botadura.

 

 

Una prueba de que no sólo de épica, aventuras y musicales podía haber vivido la pantalla ancha y que el mundo del trabajo resulta tanto o más cinematográfico que cualquiera de los géneros considerados a priori "espectaculares".