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martes, 24 de noviembre de 2020

ImexScope vs. Techniscope vs. panorámico

Mercancía humana / Agente Sigma 3 Missione Goldwather (Gian Paolo Callegari, 1967) es una coproducción ítalo-española en la que Jack Taylor asume el papel del agente de la CIA Sigma 3, cuya misión en Europa es recatar al profesor Goldwather, vital para el sistema de defensa aérea de Estados Unidos y al que una organización internacional ha secuestrado para venderlo al mejor postor.


Participan en la producción Estela Films por la parte española e Imexcine por la italiana. Se trata de una empresa con este único título en su filmografía y, por tanto, el ImexScope no volvió a llegar a las pantallas.

 

Como ocurre habitualmente en estas aventuras cinematográficas sesenteras, a medio camino entre la obtención de la máxima rentabilidad comercial y la picaresca, los créditos varían según las fuentes. Y el procedimiento anamórfico no va a ser menos. Las bases de datos oficiales españolas acreditan un Techniscope, pero el cartel solventa un asunto con un simple "panorámico", lo que en la jerga técnica equivale a un 1,66:1 rodado con lentes esféricas y cacheado en cámara desde la ventanilla en formato académico. Uno es incapaz de desentrañar si en el cartel francés de Eurociné figura sistema anamórfico alguno; es posible que sí, entre el seudónimo del director y el Eastmancolor. La publicidad italiana menciona por fin el ImexScope aunque dicha marca no aparece en los títulos de crédito.

En YouTube hay una secuencia de títulos de crédito de la versión italiana: el formato es 1,66:1 y en ningún momento se menciona un procedimiento anamórfico o 2P. Conste en cualquier caso, que una película con participación española ostentó en algunas circunstancias la marca ImexScope.

lunes, 24 de agosto de 2020

Julio Buchs en Techniscope

La película es Los desesperados / Quei disperati che puzzano de sudore e di morte (Julio Buchs, 1969), una coproducción hispano-italiana rodada en Techniscope. El director de fotografía, Francisco Sempere y el operador de cámara Roberto Girometi.

La copia emitida por televisión tiene una relación de aspecto de 2,17:1, en lugar del estándar de proyección cinematográfico 2,35:1, de modo que el fotograma está levemente recortado por los laterales, lo que compromete algunos encuadres en los que se presenta al grupo de desesperados en composiciones diagonales y, en especial, la secuencia montada con una serie de encuadres cada vez más amplios y que he agrupado en el penúltimo bloque.







sábado, 21 de marzo de 2020

Fortuna en España del Techniscope


David Bordwell ha señalado la escasa repercusión artística que tuvo en Estados Unidos el CinemaScope después de su primer lustro de vida. [David Bordwell: “The Modern Miracle You See Without Glasses”, en Poetics of Cinema. Londres, Routledge, 2007. págs. 281-325.] Sin embargo, en Europa la implantación de la pantalla ancha es más tardía pero mucho más duradera. Sobre todo, asociada a los filones genéricos del cine bis. En paralelo, se produjo la estandarización del formato panorámico con objetivos esféricos con una proporción de 1,66:1 que desterraría definitivamente de las pantallas el formato académico, asociado desde entonces únicamente a pasos subestándar. La producción española apostó por la pantalla ancha para la plasmación de aquel mundo luminoso y esperanzador que postulaba la comedia desarrollista. La generalización de las coproducciones promovió la pervivencia del formato gracias al ahorro que suponía el Techniscope, un sistema harto económico ideado en los laboratorios italianos de Technicolor que permite ahorrar la mitad del negativo al capturar la imagen sin compresión en la mitad de un fotograma estándar —dos perforaciones en lugar de cuatro— y realizando la conversión anamórfica directamente en el tiraje de copias.

El gladiador invencible / Il gladiatore invincibile (Alberto De Martino y Antonio Momplet, 1961) es la primera producción en colaboración con Italia rodada mediante el sistema Techniscope, a la que seguirían en los primeros años: Los siete espartanos / I sette gladiatori (Pedro Lazaga, 1962). Fin de semana (Pedro Lazaga, 1962) —aunque en algunos carteles figura el logotipo de CinemaScope, otros lo suprimen, en los títulos de cabecera no se menciona el procedimiento y en ciertas bases de datos aparece como rodada en Techniscope—, Sandokán, el magnífico / Sandokan, la tigre di Mompracem (Umberto Lenzi, 1964), Los invencibles / Gli invincibili sette (Alberto De Martino, 1964) —en cuya publicidad desaparece la "h" del Techniscope—, Pedro el cruel / Sfida al re di Castiglia (Ferdinando Baldi, 1964), Donde tú estés / Un amore e un addio / Le desir (Germán Lorente, 1964), Soraya, reina del desierto / Anthar l'invincibile (Antonio Margheriti, 1964), El hombre de la diligencia / La furia degli Apache (José María Elorrieta, 1964), Los cien caballeros / I cento cavalieri (Vittorio Cottafavi, 1964), Dos chicas locas, locas (Pedro Lazaga, 1964), Pistoleros de Arizona (Alfonso Balcázar, 1965)... Peplum, cine histórico, western mediterráneo, pero también musicales juevniles, comedias desarrollistas o melodramas turísticos. Hasta 1973 —año del principio del fin del filón coproductor— se ruedan casi cuatrocientos en Techniscope en los que por alguna parte figura la nacionalidad española. En el mismo periodo la filmografía nacional en CinemaScope apenas alcanza la décima parte de esta cifra.

Como no es frecuente encontrar opiniones autorizadas sobre procedimientos concretos nos detendremos en la entrevista que Francisco Llinás le hace al director de fotografía Juan Julio Baena a finales de la década de los ochenta. En ella se atribuye la decadencia de la pantalla ancha a la necesidad de amortizar las películas gracias al vídeo y la televisión, y un sí es no es torticeramente se revelan las carencias del Techniscope:
Cuando se trabajaba con el auténtico CinemaScope o con el Panavision había el problema de la profundidad de campo. Pero aquí utilizábamos el sistema italiano éste del Techniscope, en el que ocurría todo lo contrario, porque se utilizaban unos objetivos mucho más angulares, con mayor profundidad. (…) Paradójicamente, para un tamaño de pantalla dos o tres veces superior se disponía de la mitad del negativo, con lo cual se perdía definición, se aumentaba el grano, a los colores les faltaba saturación, había una falta total de pureza cromática. Era un sistema nefasto. [Juan Julio Baena entrevistado por Francisco Llinás, en Directores de fotografía del cine español. Filmoteca Española, Madrid, 1989. pág. 225.]

viernes, 27 de julio de 2018

Lazaga en pantalla ancha (4)

En la década de los sesenta la pantalla ancha se convertirá en un acontecimiento cotidiano gracias al Techniscope, un sistema harto económico ideado en los laboratorios italianos de Technicolor que permite ahorrar la mitad del negativo al capturar la imagen sin compresión en la mitad de un fotograma estándar —dos perforaciones en lugar de cuatro— y realizando la conversión anamórfica directamente en el tiraje de copias.

Entre 1961 y 1973, año en el que la industria cinematográfica española entra en periodo catatónico debido al incumplimiento de la normativa sobre protección cinematográfica, se ruedan la friolera de trescientos veintipico títulos en Techniscope con nacionalidad española, aunque buena parte de ellos sean coproducciones. Como Los siete espartanos / I sette gladiatori (1962) dirigida por Pedro Lazaga y que puede considerarse la segunda entrega de una serie sobre gladiadores protagonizada por Richard Harrison y producida por Atenea Films de Madrid y Film Columbus de Roma. La primera había sido El gladiador invencible / Il gladiatore invincibile (Alberto De Martino y Antonio Momplet, 1961).



También rueda en Techniscope Dos chicas locas, locas (1964), con buen aprovechamiento en los números musicales pero cierta tendencia al adocenamiento en las escenas de conjunto.