lunes, 24 de agosto de 2020

Julio Buchs en Techniscope

La película es Los desesperados / Quei disperati che puzzano de sudore e di morte (Julio Buchs, 1969), una coproducción hispano-italiana rodada en Techniscope. El director de fotografía, Francisco Sempere y el operador de cámara Roberto Girometi.

La copia emitida por televisión tiene una relación de aspecto de 2,17:1, en lugar del estándar de proyección cinematográfico 2,35:1, de modo que el fotograma está levemente recortado por los laterales, lo que compromete algunos encuadres en los que se presenta al grupo de desesperados en composiciones diagonales y, en especial, la secuencia montada con una serie de encuadres cada vez más amplios y que he agrupado en el penúltimo bloque.







jueves, 16 de abril de 2020

Sacando los pies del tiesto: el Cosmoscope británico


Aunque este rincón está dedicado a la pantalla ancha en la península ibérica y, ocasionalmente, en Latinoamérica, una circunstancia fortuita ha puesto a tiro de reseña Five Guineas a Week (Donald Monat y Jacques de Lane Lea, 1956), un mediometraje restaurado por el British Film Institute [https://player.bfi.org.uk/free/film/watch-five-guineas-a-week-1956-online]. Este archivo cinematográfico lo califica de primer musical en color y pantalla ancha producido en el Reino Unido. Pero llama aún más la atención que los créditos indiquen que se rodó en Cosomoscope, una marca de la que no vuelve a haber noticia y que ni siquiera aparece en el exhaustivo American WideScreen Museum. [http://www.widescreenmuseum.com/] Para colmo de excentricidades, donde casi todos los sistemas ideados a partir del CinemaScope presentan un logotipo cóncavo, el del Cosmoscope es convexo.

Según su director [https://www.tapatalk.com/groups/whirligigtv/this-very-rare-film-from-1956-t16775.html], las cosas sucedieron más o menos así... Un grupo de jóvenes y prometedores cantantes participa en un musical titulado Light Fantastic en el West End londinense. Realizan al menos una función en el verano de 1954 que sufre un encontronazo con la censura [J. P. Wearing: The London Stage 1950-1959. Langham, Rothman & Littlefield, 2014.]. También tienen problemas con la escenografía proyectada, que el severo crítico de The Times define como "una especie de pesadilla cinemascópica" [The Times, 23 de julio de 1954, pág. 10.]. El siguiente verano, con los números problemáticos convenientemente podados y una escenografía convencional, estrenan en el teatro Fortune, donde permanecen durante un mes. El diario londinense la califica en este segundo intento de "revista inofensiva" [The Times, 22 de junio de 1955, pág. 10.]. 

Jacques De Lane Lea trabajaba en el estudio de su padre -especializado en doblaje, grabación de jingles publicitarios y otros trabajos relacionados con el sonido- y propone a la compañía aprovechar el espectáculo y rodar una película. Sin embargo, el presupuesto es tan justo, que sólo da para unos cuantos números. Tampoco disponene de un estudio acondicionado para rodar con sonido, lo cual no es problema para De Lane Lea, siempre que no haya diálogo. Así que se graban en playback los ocho temas musicales que van a constituir el total de la banda sonora y se levantan los decorados en el local de unos baños públicos. Se ha pactado que las decoraciones -diseñadas por John y Catherine Flatman- se ciñan al formato estilizado que tenían en el escenario, así que la película se rueda en Eastmancolor. Y ya, puestos a tirar la casa por la ventana, deciden fotografiarla también en formato anamórifico. Bausch and Lomb les piden por las lentes el eequivalente al presupuesto total de la película. Deciden entonces alquilar una cámara con objetivos de patente danesa, que bautizan con el sonoro nombre de Cosmoscope.

Los treinta y tres minutos de banda sonora se graban en tres jornadas y el rodaje tiene lugar a lo largo de otras cinco. El resultado se estrena como complemento de The Spanish Gardener (El jardinero español, Philip Leacock, 1956), en Technicolor y formato panorámico.


Five Guineas a Week es una sucesión de números musicales que alterna ballets -coreografiados por Malcolm Clare- y cantables intepretados por cantantes, bailarines y actores que entonces empezaban a descollar, como Georgia Brown, Sheila O'Neill, Sally Bazely o Teddy Green. El hilo argumental sigue los sueños de gloria de unos cuantos jóvenes en un barrio más o menos bohemio con sus cafés, sus locales de ensayos, sus clubes y sus pensiones modestas en las que una habitación cuesta "cinco guineas semanales".


Así como la paleta cromática parece responder a las intenciones de productor -De Lane Lea-, director -Monat- y operador -Billie Williams-, los encuadres nunca terminan de adecuarse al formato, reduciendo el marco de manera una tanto rudimentaria, permitiendo que los bailarines queden recortados al salir de cuadro, guillotinándole a alguno la cabeza cuando la acción se sitúa en dos niveles y favoreciendo la frontalidad y el alineamiento en las tomas de conjunto.


De todos modos, por su rareza y por el entusiasmo puesto por todo el equipo técnico-artístico en su realización, Five Guineas a Week supone un estimulante rescate por parte del British Film Institute y un documento de primerísima mano para acercarse a los espectáculos populares en el Londres de mediada la década de los cincuenta del pasado siglo.

sábado, 21 de marzo de 2020

Fortuna en España del Techniscope


David Bordwell ha señalado la escasa repercusión artística que tuvo en Estados Unidos el CinemaScope después de su primer lustro de vida. [David Bordwell: “The Modern Miracle You See Without Glasses”, en Poetics of Cinema. Londres, Routledge, 2007. págs. 281-325.] Sin embargo, en Europa la implantación de la pantalla ancha es más tardía pero mucho más duradera. Sobre todo, asociada a los filones genéricos del cine bis. En paralelo, se produjo la estandarización del formato panorámico con objetivos esféricos con una proporción de 1,66:1 que desterraría definitivamente de las pantallas el formato académico, asociado desde entonces únicamente a pasos subestándar. La producción española apostó por la pantalla ancha para la plasmación de aquel mundo luminoso y esperanzador que postulaba la comedia desarrollista. La generalización de las coproducciones promovió la pervivencia del formato gracias al ahorro que suponía el Techniscope, un sistema harto económico ideado en los laboratorios italianos de Technicolor que permite ahorrar la mitad del negativo al capturar la imagen sin compresión en la mitad de un fotograma estándar —dos perforaciones en lugar de cuatro— y realizando la conversión anamórfica directamente en el tiraje de copias.

El gladiador invencible / Il gladiatore invincibile (Alberto De Martino y Antonio Momplet, 1961) es la primera producción en colaboración con Italia rodada mediante el sistema Techniscope, a la que seguirían en los primeros años: Los siete espartanos / I sette gladiatori (Pedro Lazaga, 1962). Fin de semana (Pedro Lazaga, 1962) —aunque en algunos carteles figura el logotipo de CinemaScope, otros lo suprimen, en los títulos de cabecera no se menciona el procedimiento y en ciertas bases de datos aparece como rodada en Techniscope—, Sandokán, el magnífico / Sandokan, la tigre di Mompracem (Umberto Lenzi, 1964), Los invencibles / Gli invincibili sette (Alberto De Martino, 1964) —en cuya publicidad desaparece la "h" del Techniscope—, Pedro el cruel / Sfida al re di Castiglia (Ferdinando Baldi, 1964), Donde tú estés / Un amore e un addio / Le desir (Germán Lorente, 1964), Soraya, reina del desierto / Anthar l'invincibile (Antonio Margheriti, 1964), El hombre de la diligencia / La furia degli Apache (José María Elorrieta, 1964), Los cien caballeros / I cento cavalieri (Vittorio Cottafavi, 1964), Dos chicas locas, locas (Pedro Lazaga, 1964), Pistoleros de Arizona (Alfonso Balcázar, 1965)... Peplum, cine histórico, western mediterráneo, pero también musicales juevniles, comedias desarrollistas o melodramas turísticos. Hasta 1973 —año del principio del fin del filón coproductor— se ruedan casi cuatrocientos en Techniscope en los que por alguna parte figura la nacionalidad española. En el mismo periodo la filmografía nacional en CinemaScope apenas alcanza la décima parte de esta cifra.

Como no es frecuente encontrar opiniones autorizadas sobre procedimientos concretos nos detendremos en la entrevista que Francisco Llinás le hace al director de fotografía Juan Julio Baena a finales de la década de los ochenta. En ella se atribuye la decadencia de la pantalla ancha a la necesidad de amortizar las películas gracias al vídeo y la televisión, y un sí es no es torticeramente se revelan las carencias del Techniscope:
Cuando se trabajaba con el auténtico CinemaScope o con el Panavision había el problema de la profundidad de campo. Pero aquí utilizábamos el sistema italiano éste del Techniscope, en el que ocurría todo lo contrario, porque se utilizaban unos objetivos mucho más angulares, con mayor profundidad. (…) Paradójicamente, para un tamaño de pantalla dos o tres veces superior se disponía de la mitad del negativo, con lo cual se perdía definición, se aumentaba el grano, a los colores les faltaba saturación, había una falta total de pureza cromática. Era un sistema nefasto. [Juan Julio Baena entrevistado por Francisco Llinás, en Directores de fotografía del cine español. Filmoteca Española, Madrid, 1989. pág. 225.]

domingo, 16 de febrero de 2020

Desventura del Cinépanoramic en España


Las lentes francesas Cinépanoramic fueron creadas por la casa parisina Distribution Internationale Cinématographique, dirigida por el magnate de la prensa Jean-Paul Mauclaire. Con ellas se ruedan en Francia ciento veinte largometrajes y en España La residencia (Narciso Ibáñez Serrador, 1969) y un buen número de coproducciones a lo largo de la década de los sesenta, ya con la nueva denominación de Franscope toda vez que el formato de proyección denominado "panorámico" en Europa corresponde a un ratio de 1,66:1 y no el 2,34:1 de la pantalla ancha.

En verano de 1954 se realizan las primeras demostraciones del Cinépanoramic para profesionales belgas y españoles. Las proyecciones de prueba en Madrid tienen lugar en el cine Carlos III el 9 de julio. Un año después, la marca de relojes Omega patrocina el estreno en veinticinco ciudades de toda España en las que ya se han implantado sistemas anamórficos de proyección de un documental en color sobre los Juegos del Mediterráneo celebrados en Barcelona en el mes de julio: II Juegos Mediterráneos (1955). Sin embargo, Mademoiselle de Paris (Mademoiselle de París, Walter Kapss, 1955), segunda cinta con este sello en presentarse al público español, no cuenta con el beneplácito de los recensionistas:
Mademoiselle de París no ha tenido suerte en el guión, ni en la dirección, ni, para decirlo todo, en el color y el cinepanoramic, algunos de cuyos temas son francamente deficientes, incluso con distorsión de la imagen, por no hablar del doblaje, cuyos pecados no deben atribuirse al original. [Horacio Sáenz Guerrero: “Fantasio: Mademoiselle de París”, en La Vanguardia Española, 3 de febrero de 1956. pág. 17.]

El productor Benito Perojo se hace cargo entonces de la representación para España de estos objetivos. Entre sus planes de producción en Cinépanoramic figuran La fierecilla domada / La mégère apprivoisée (Antonio Román, 1955), Una aventura de Gil Blas / Les aventures de Gil Blas de Santillane (René Jolivet, 1956) y un proyecto que no llega a puerto titulado Les amours de Goya. Las dos primeras terminarán rodándose y proyectándose con objetivos esféricos. La última película del lote, El cantor de México / Le chanteur de Mexico (Richard Pottier, 1957) se rueda en CinemaScope, así que habrá que esperar a 1963 para ver el logotipo de Franscope —el Cinépanoramic ha cambiado de denominación a partir de marzo de 1956 en una estrategia de la que no están ausentes buenas dosis de chovinismo— en algunas coproducciones paneuropeas con participación española. Perojo figura en dos de ellas: A escape libre / Echappement libre / Scappamento aperto / Der Boss hat sich was ausgedacht (Jean Becker, 1964) y Secuestro bajo el sol / Par un beau matin d'été / Rapina al sole (Jacques Deray, 1965).

Pero será en Italia donde conocerán mayor difusión. Prueba de ello es la infinidad de nombres con que se comercializan: Italcinescope, CineScope, Cinepanscope, PanoramaScope, FilmScope, Supercinescope... Con esta última marca se presenta en Italia Un hombre en la red / Agguato a Tangeri (Riccardo Freda, 1956), que, en cambio, lo hace en España como Cinepanoramic, conforme a las lentes utilizadas. La otra cinta que terminará luciendo el logotipo original en los títulos de cabecera es Toro bravo (Vittorio Cottafavi y Domingo Viladomat, 1956-1959).

sábado, 5 de octubre de 2019

Licantropía y pseudobondismo en Hi-Fi Stereo 70


Aunque Con la muerte a la espalda / Con la morte alle spale / Typhon sur Hambourg (Alfonso Balcázar, 1967) era una coproducción hispano-ítalo-francesa, para su rodaje se utilizó un procedimiento alemán de cine en relieve denominado Hi-Fi Stereo 70.


Rodada por Alfonso Balcázar a mayor gloria de los efectos tridimensionales, al parecer sólo en algunos cines de Alemania e Italia pudo verse esta versión en todo su esplendor.



La publicidad en cada unos de los países coproductores resalta una característica diferente de este procedimiento multifuncional. El cartel de Typhon sur Hambourg no lo menciona en ninguna parte a pesar de que su diseño resalta como ningún otro esta característica, lo que nos lleva a concluir que la película se presentó con copias anamórficas en 35mm  al otro lado de los Pirineos. Al sur de la cordillera, en cambio, se anuncia como una película en 70mm, lo que resulta cierto aunque no del todo, como veremos inmediatamente. Por último, el póster de Con la morte alle spalle sí que menciona un procedimiento tridimensional pero altera el nombre del sistema alemán y lo sustituye por el de Stereovision 70, un procedimiento análogo estadounidense desarrollado a partir de la modificación de las cámaras Todd-AO. [véase American Cinematographer, núm. 55, aberil de 1974.] No será la única adulteración creativa, como veremos más adelante.

[imagen reproducida por Gerhard Witte en In70mm.com]

El Hi-Fi Stereo 70 permitía esta variedad. ¿En qué consistía? Pues en un negativo de 65mm como el que se utilizaba habitualemente para rodar películas en gran formato, pero en lugar de utilizar cinco perforaciones por fotograma, rodaba dos comprimidos anamórficamente por cada tres perforaciones...

 [imagen reproducida por Gerhard Witte en In70mm.com]

La modificación de una cámara creada por el noruego Jan Jacobsen a partir de la MCS70 -con la que se rodó la primera película germana en 70mm, Traumreise unter weissen Segeln (Ese mundo maravilloso, Hermann Leitner y Rudolf Nussgruber, 1962)- permitía este desdoblamiento de la imagen mediante un prisma que, en proyectores de 70mm con una lente especial diseñada tambien por Jacobsen, ofrecía una imagen en relieve sin los problemas de sincronización que podían producirse en los sistemas que utilizaban dos cámaras. Además el ahorro era considerable al utilizar un 25% menos de la superficie del fotograma. El espectador veía la película con gafas polarizadas. Si no se optaba por el relieve, las copias de distribución podían procesarse a partir de una de las dos bandas de imagen mediante un procedimiento anamórfico estándar y sonido estereofónico o bien en 70mm con sonido estereofónico en cuatro pistas, como se hacía con otras películas rodadas en 35mm e hinchadas a 70mm.


La otra película con participación española rodada mediante este procedimiento es La marca del hombre lobo / Die Vampire des Dr. Dracula (Enrique Eguiluz, 1968), celebérrima por suponer la primera primera aparición del licántropo patrio Valdemar Daninsky en las pantallas.


El cartel menciona que se trata de una película "en relieve" mediante el procedimiento Hi-Fi Stereo 70mm, lo que nos hace suponer que en algún momento se comercializaría o proyectaría su estreno en 3-D, aunque los títulos de crédito precisan que este ha sido el "sistema de rodaje".


Sobre el peregrino lanzamiento de la película en Estados Unidos a partir de materiales de segunda mano procedentes de Alemania que sirvieron para presentar la película convenientemente remontada como parte del ciclo frankesteiniano y en escalofriante Chill-o-Rama, aquí se documenta el disparate: http://www.depthsploitation.com/2010/04/frankensteins-bloody-terror.html.

De todos modos, el mayor éxito comercial del procedimiento sería Liebe in drei Dimensionen (Amor en 3-Dimensiones, Walter Boos, 1973) sin participación hispana y no distribuida en España hasta 1981.


 

adenda del 22 de enero de 2021:

Buceando en la oceánica producción de Iquino me topo con este cliché de prensa en el que se anuncia Chico, chica, ¡boom! (Juan Bosch, 1968) en "70mm Stereo", lo que ha hecho que la película se mencione, no sin reservas, en algunas enciclopedias del cine tridimensional como parte de la producción en Hi-Fi Stereo 70. [Eddie Sammons: The World of 3-D Movies. Delphi, 1992, pág. 110.] La realidad es que la cinta protagonizada por Bruno Lomas se rodó en 35mm y que Iquino se empeñó en tirar un internegativo y copias en 70mm con sonido estereofónico. [Àngel Comas: Joan Bosch, el cine i la vida. Valls, Cossetània Edicions, 2006, pág. 93.] O sea, nada que ver con el cine en relieve.